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HEREJIA ECONOMICA UN MANEJO PRESUPUESTAL NO ORTODOXO
Por: Mauricio Rivadeneira Mora.Economista Universidad de La Salle .Físico Universidad Nacional |
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El presupuesto Nacional para el año 2002 –(lo mismo se puede decir para el 2003 y 2004... etc)- tiene unos Ingresos corrientes de 28 billones de pesos, y unos gastos presupuestados de 63 billones, lo que nos deja un déficit de 35 billones de pesos, equivalentes al 44.5% para cubrirlos con recursos de capital. De estos 35 billones de déficit, 23 billones son para el pago del servicio de la deuda así: 13 billones como deuda interna y 10 billones (poco menos de US$ 5.000 millones de dólares) como deuda externa.
El problema fundamental del manejo presupuestal está en lograr que se incrementen los ingresos corrientes sin aumentar los impuestos, y aún mejor si estos disminuyen; en lograr financiar el déficit de 35 billones sin disminuir los gastos ni aumentar las deudas; en lograr incrementar el gasto público para generar más empleo; en lograr que se incremente sustancialmente la demanda para que aumente el mercado y surjan más empresas, y en reducir el desempleo del 20% al todavía inaceptable 5%. Esta tarea no es evidentemente para la ortodoxia económica, pues de hecho nos han dicho que esto es imposible. Luego es de suyo experimentar cómo sería desde una perspectiva no ortodoxa.
Empecemos por el servicio de la deuda. Los 13 billones de deuda interna son principalmente títulos de tesorería. Unos cuantos pertenecen a Fondos de pensiones y cesantías, Fondos que estarían dispuestos a renovar los títulos. Esto lo puede hacer el gobierno. Pero también se puede recoger una buena cantidad de estos títulos a través del Banco de la República, dijéramos unos 4 billones de pesos, que si se hace regulado a lo largo del año la economía no sentiría una presión demasiado fuerte como dirían, sobre la inflación. Esta propuesta la hacía Mauricio Cabrera en la campaña de Serpa. De esta forma el Banco Central entregaría liquidez a la economía, lo que obligaría a los Fondos a hacer inversión directa, moviendo el sistema empresarial, y a cambio, le quedaría al gobierno una deuda con el Banco de la República, más cómoda para pagar a un interés no mayor al 3% ANUAL, y en más largo plazo. Esto no es problema para el banco central, y el presupuesto se podría aliviar así en 13 billones de pesos.
La deuda externa también tiene solución. Si tenemos reservas del orden de los US$10.000 millones de dólares, (o más... o menos..., no importa), esto significa que podemos tomar aproximadamente US$5.000 millones para pagar la deuda externa de éste año. Ya sé que van a decir que esto no se puede, que ningún país a hecho semejante cosa, y que las reservas no se manejan de esa forma. ¡Todos lo sabemos!. Pero eso no es tan cierto. Le podemos decir al Banco de la República que haga un préstamo por 10 billones de pesos al Gobierno para que este a su vez le compre los dólares que se necesitan. Así el dinero vuelve al Banco Central y no genera la tan temida inflación, porque estos dineros no van a ingresar a la economía. Esto también lo puede hacer el Banco Central sin verse afectado, y en cambio el gobierno sale de una deuda externa y adquiere una deuda interna con el Banco Central, a una tasa de interés más cómoda, dijéramos al 3%, y un plazo más largo, que le permitiría un manejo más adecuado al gobierno.
Sé que todavía dirán que esto espantará a los inversionistas, y que no tendrán la confianza en el país, y que ocasionará una desbandada de divisas, lo que hará subir el dólar a valores incalculables, y hará aumentar la deuda tanto a los particulares como al gobierno. Como siempre, pensando primero en los extranjeros. Pero la verdad es que el valor de la divisa está muy revaluada, entre otras por culpa de los mismos créditos externos que hemos adquirido sin necesidad, y lo que hemos logrado es que el dólar sea tan barato relativamente, que ingresan todos los productos del exterior a precios regalados, y así no hay competencia posible. Con una divisa más cara entonces nuestras empresas podrían empezar a competir, y a volverse exportadoras y viables, y a generar empleo, que es lo que necesitamos. Como dicen por ahí, primero Colombia. De esta forma el país puede sanear 23 billones de déficit, y empezar a reactivar la economía. Cosa muy importante. |
Todavía faltan por sanear 12 billones de pesos, (35 – 23 = 12), que podrían ser los recursos de emisión directa del Banco Central al gobierno para que este genere obras importantísimas que necesita el país, y además para que el gobierno distribuya a todos los municipios y departamentos esos recursos adicionales necesarios para aumentar la masa monetaria y con ella el empleo y las empresas. Esto equivaldría al 18% del valor del presupuesto, y tal vez al 5% del Producto Interno Bruto, que entre otras, no está por fuera de la ortodoxia, si es que los ortodoxos conocen todos los vericuetos de las finanzas del estado.
Cuando el estado hace puentes y carreteras, o paga pensionados, maestros o médicos, o arregla sus carreteras, o hace hospitales y escuelas, generalmente paga a empresas particulares para que estas realicen las obras. Estas a su vez contratan personas a las que les pagan sus salarios, para que con estos a su vez, compren a las empresas sus alimentos, vestidos, educación, recreación, salud, etc., moviéndose así la economía. Es decir, no todo es a través del crédito, sino del trabajo. Porque el trabajo está ahí, esperando a que alguien lo haga, y los trabajadores están ahí, parados, esperando que alguien los contrate. Solo falta el dinero, y también está ahí, en nuestro Banco Central que es el que tiene la maquinita de hacer dinero, a no ser que los ortodoxos quieran seguir usando la maquinita de la Reserva Federal de los Estados Unidos que es donde en últimas nacen todos los dólares.
Sé que también van a decir que esto no se puede, que la Constitución prohíbe las emisiones o créditos del Banco Central al gobierno según el artículo 373 de la Constitución. Esto es cierto, a no ser que todos los miembros de la Junta Directiva estén de acuerdo. Y si no, pues la constitución se puede modificar. Pero lo importante es dar argumentos para que ellos entiendan por qué deben estar de acuerdo.
El problema no es la emisión. Miguel Urrutia lo sabe, lo mismo que los demás miembros de la Junta Directiva del Banco, las emisiones “sin respaldo” si se pueden hacer, y no es que el Fondo Monetario Internacional nos obligue. Todos sabemos que el Banco Central de Colombia es un ente independiente y autónomo y así lo han sostenido públicamente los miembros de la Junta Directiva. Por tanto, el problema es la inflación.
Hemos visto que las medidas expuestas generarían empleo, incrementarían la demanda, aumentarían las empresas, aumentarían las exportaciones, disminuiría el endeudamiento, no sería necesario pedir más créditos externos, ... pero el problema de la inflación... Todos sabemos que hay un buen margen para emitir sin que aparezca la temida inflación. Pero si aplicamos adicionalmente la medida de eliminar la tasa de captación del sistema financiero, es decir, cero tasa de captación... ¡¿Uy?!.. Dirán que esto ya es el colmo. Pero lo propuso Hommes. El ferviente neoliberal (exministro) Hommes. La razón es sencilla: La tasa de captación es un costo para los bancos, pues estos tienen que pagarla. También es un costo para las empresas, porque los bancos se la transmiten, y las empresas a su vez se la suman a los precios, (¡Chic! Generando inflación), y por tanto, eliminando esta tasa se eliminará buena parte de la inflación. Bien por Hommes. Pero además, la inflación debe ser controlada frenando los incrementos desmesurados de los servicios públicos domiciliarios básicos: acueducto, alcantarillado, basuras, energía, teléfonos, y los impuestos a la gasolina, al IVA, etc....
Esto significa que la inflación se puede controlar vía costos, sin necesidad de sacrificar las nuevas emisiones. En resumen, el sistema se reactiva haciendo simultáneamente emisiones, y eliminando la tasa de interés de captación del sistema financiero. Con el suficiente dinero en circulación y el gobierno generando gastos sociales, los bancos tendrán que bajar las tasas de intermediación si quieren realmente colocar los dineros adicionales que empezarán a solicitar las empresas en crecimiento. La ortodoxia nos ha dejado el llanto y el crujir de dientes, y no ha generado empleo. Si todos podemos tener un empleo no se necesitarán recursos para financiar ninguna guerra. ¿Habrá espacio para la no-ortodoxia en la conciencia Colombiana?. maurivadeneira@hotmail.com |
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