EL RIESGO FINANCIERO Y LA EXPERIENCIA DEL COOPERATIVISMO DE AHORRO Y CREDITO
Por : Dr. Francisco Sánchez MottaEconomista de Empresas de la Universidad Incca de Colombia. Especialista en Economía Solidaria
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| La intermediación financiera se presenta hasta cierto momento con abundancia y buena salud pero cuando las entidades dedicadas a la actividad financiera caen, su decadencia es estrepitosa e inexorable. Nadie niega la solidez de muchas instituciones cooperativas en Colombia.
Entendamos que el riesgo de trabajar con dinero ajeno con adecuado flujo del mismo con los conceptos monetarios de circularización permiten un crecimiento hacia la solidez y eficiencia en todos los temas.
En donde no se fijan con detenimiento los administradores es en la claridad de que una ganancia presente trae consigo inminentemente un riesgo futuro. Una crisis es integral porque el deterioro del sector real de la economía afecta el sector financiero y el deterioro de los ingresos de los habitantes de una región se reflejan en no pagos de sus obligaciones financieras generando crecimientos desbordados de la cartera morosa en las mismas afectando las ganancias y por ende el deterioro patrimonial.
El no ahorro de la población implica no recursos para recircularizar el dinero y las entidades financieras viven del dinero colocado en función del tiempo. Consideremos que para que una institución financiera se acabe se necesita solo unos minutos (en la crisis jugó un papel importante los medios de comunicación que aceleraron la inseguridad en los asociados con el sector).
En Colombia el estado invierte tratando de salvar la “Banca” no los accionistas. Los altibajos son cíclicos, reiterativos, continuos; Algunos autores han demostrado la crisis cíclica del capitalismo, puntualmente el fenómeno de crisis en el sector financiero según Hausmann y Gavin, “ las crisis bancarias de América Latina incluye las crisis de Argentina (1.981), Chile (1.981- 1.982), Colombia (1.982-1.983), México (1.995) y Uruguay (1.982), además de otros países como Finlandia, Suecia, Japón y Noruega; estuvieron precedidas de periodos de auge y crecimiento de los mercados financieros, medido en término de PIB. La reflexión nos ubica con lo sucedido en esta crisis ya que los Bancos Cooperativos e Institucionales de Ahorro y Crédito gozaban de prestigio.
La expectativa por la renta deteriora la posibilidad de extender a la industria y el sector real en general los recursos monetarios.
LAS COSAS BUENAS DESPUES DE LA CRISIS EN EL SECTOR FINANCIERO COOPERATIVO EN LOS FINALES DE LA DECADA DEL NOVENTA.
la tecnología que logró UCONAL fue y es un éxito rotundo en la medida que se coloco en la tecnología de punto en Colombia, seguida por el CITI BANK. Y avalado por una firma de reconocida trayectoria, así como la penetración de la base social. Hoy UCONAL se encuentra incrustada en un Banco oficial y carente de su inicial razón de ser.
El ahorro nacional captado por el sector cooperativo de ahorro y crédito se logró ubicar en un 10%.
Se consolida el ahorro y crédito como alternativa a las clases menos favorecidas llegando a sectores populares, antes limitados para hacer uso del servicio bancario.
Se logro que la opinión pública, los medios de comunicación, los ciudadanos, los representantes del gobierno: Ministerio de hacienda, Superintendente Bancaria y el mismo presidente se pusieran a hablar del modelo asociativo y puntualmente del sistema financiero cooperativo.
Aun después de los acontecimientos hoy las entidades suman 5,3 billones de pesos, con activos de las primeras 242 entidades. ( Según información de Confecoop) De acuerdo con informaciones recopiladas por Ascoop y Confecoop, la Superintendencia de Economía Solidaria, la Superintendencia Bancaria, la Superintendencia de Valores reflejan cómo se ha visto afectado, el sector en términos de crecimiento y rentabilidad, especialmente por el deterioro de la actividad económica. Se menciona que los activos de las 10 cooperativas más grandes del país sumaban 1.2 billones de pesos y en 1.997 estos eran de 2 billones de pesos.
Aunque hay instituciones intervenidas para administrar y otras para liquidar las empresas solidarias de bienes y servicios y las productoras siguen generando participación en el PIB y empleo. La crisis no es exclusiva del sector cooperativo y financiero; recordemos que el PIB cae por primera vez después de 1905.
LAS INCONSISTENCIAS DE LAS NORMAS
Es inconsistente que apenas cuando se estaba gestando en su etapa embrionaria un proceso de corrección con las nuevas normas se derrumbaran con un decreto del ejecutivo rompiendo la posibilidad de ordenar una estructura coherente con organismos que interactúen integralmente un modelo asociativo en Colombia.
El Estado en medio de sus contradicciones de leyes, decretos, normas y resoluciones ha adquirido un lenguaje del esquema asociativo, sin embargo, no lo digiere con coherencia observando las intervenciones e interpretaciones de los representantes del gobierno nacional.
Se aprueba el proyecto de Ley 078 como una nueva ley que mejora algunos parámetros de la Ley 79 de 1.988, dando lugar a la nueva Ley 454 de 1.998 para el sector cooperativo. Aunque algunos consideran esta Ley de carácter reactivo purifica el desarrollo interno en las cooperativas especialmente.
A nuestro parecer los revueltos de las normas del gobierno han sido combinadas con el revuelto de los conceptos de “ Economía Solidaria” con el de “ Movimiento Cooperativo”
Las enseñanzas como por ejemplo “ hablar, vestir y ser de acuerdo a donde sé esta”. Esta reflexión apunta a que el sistema financiero cooperativo tiene identidad propia, esta identidad ha sido embestida por los inescrupulosos que pregonaban solidaridad pero hacían un capitalismo doloso y por un Estado que ha sido incongruente en sus políticas normativas (decreto No. 798 impedimento de captaciones de recursos del estado en instituciones no vigiladas por la Superintendencia Bancaria).
Otras injerencias con procesos poco consecuentes con las estructuras financieras cooperativas sin olvidar las intervenciones a Cooperativas acompañadas de otros inescrupulosos que han vuelto un negocio los procesos de administración y liquidación de las entidades intervenidas con demoras en la liquidación de activos (los activos fijos son vendibles a buen precio pese a la recesión), con demoras en reventas de cartera, con nombramientos de equipos administrativos costosos.
Es hora de que el sector solidario tenga dolientes consientes y que no espere un estado beligerante con este modelo alternativo de desarrollo empresarial.
Hoy en pleno año 2003 cursa ante el Estado proyectos de ley de reforma al modelo solidario Colombiano con el numero 144 y la reforma contundente y necesaria a las cooperativas de trabajo asociado que requieren purificación en las contrataciones para que no se explote el trabajo a través de el emblema cooperativo.
LAS COSAS MALAS DE LA CRISIS
Una cooperativa de ahorro y crédito es una asociación dedicada a ofrecer servicios financieros de ahorro y crédito y no “ cooperativas financieras sin identidad propia, sin control social, sin vinculo común y trabajando con terceros como regla general y no por excepción. Lo cual trajo consigo … la mala imagen y perdida de credibilidad del sector.
Quedó evidente un alejamiento de los principios y valores del movimiento. |
En Colombia las cooperativas se tornaron cooperativas financieras distando de la dinámica financiera para sus asociados y lejos de las necesidades básicas de desarrollo y mejoramiento del promedio nivel de vida de los asociados.
Una alta captación de terceros sumado a un incontrolable manejo de las tasas de interés.
Un alejamiento en materia del servicio colocación y captación de recursos de las cooperativas de ahorro y crédito para atender las necesidades de los asociados. Las cooperativas se dedicaron a competir con el sistema financiero tradicional con portafolio de servicios parecido y con tasas de interés que no correspondían a una prudencia financiera desligándose de su mercado objetivo “ sus asociados”.
Las cooperativas se alejaron de los asociados en sus tres dimensiones; no los consideraban para la toma de las decisiones; la mayoría de los asociados no participan de los procesos de participación democrática para elegir a sus delegados a la asamblea general de delegados; no eran ni clientes ni inversionistas el asociado perdía su identidad de copropietario acudiendo a la cooperativa únicamente por la opción de un crédito, eran un híbrido que aportaba pero no tenía sentido de pertenencia. Personal incoherente con la aplicación de los fundamentos la cooperación. Personal poco idóneo y facultado para desarrollar procesos de dirección. Gerencia de formación técnica y poca voluntad por profesionalizarse y aprender o con formación técnica pero sin visión de cooperación.
Carencia de un proceso de formación técnica.
Injerencia de teocráticos bancarios en los asuntos asociativos.
Se contrataron Banqueros especializados en la Banca tradicional y no con un conocimiento del enfoque social que debe priorizarse en los procesos de intermediación financiera que desarrollaban las instituciones de ahorro y crédito y las centrales con su transformación a Bancos.
Las gestiones internas de democracia a nivel elección de cuerpos directivos en las cooperativas de ahorro y crédito y los bancos Cooperativos perdieron la relación de poder, autoridad y liderazgo en el desarrollo interno del sistema cooperativo dándole un mayor enfoque al “ dinero” como prioridad.
Desvirtuándose la esencia en el modelo cooperativo “ El hombre” En el proceso de la crisis financiera cooperativa se detectaron otros elementos negativos y lo que sucede hoy en el sector financiero cooperativo como los siguientes:
· Carencia de conocimiento de los directivos en cuanto a las responsabilidades de dirección y vigilancia. Hoy la ley obliga conocer, aprender, prepararse y decidir con formación técnica y con enfoque social. · Desviación de la naturaleza de la cooperativa hacía la intermediación financiera cooperativa. Hoy el mercado cooperativo dedicado a la intervención financiera tiene parámetros claros de composición financiera mínima y adecuada, condicionamientos de operación basados en los criterios de riesgo y liquidez. Para lo anterior la supersolidaria emite los decretos 2886, las circulares 007 y 008 referidos a comités especializados encaminados a0 analizar los imprevistos futuros de riesgo que afecten la estabilidad de las cooperativas. · Inexistencia de organigramas claros de mando. Se improvisaban organigramas y estructuras burocráticas. Los órganos de control y vigilancia se han venido modernizando. Aparece el PESEM, proyecto educativo social y empresarial que debe ser aplicado por la institución cooperativa hacia el interior para atar lo social al plan de desarrollo interno de cada cooperativa. Las revisorías fiscales ya no son los revisores “firmones” de estados financieros. Hoy son protagonistas, asesores, orientadores y tienen el derecho al veto, si una decisión compromete los resultados del ejercicio o la estabilidad patrimonial de la cooperativa el revisor fiscal puede oponerse. · Carencia de liderazgo social. Hoy se adquiere liderazgo con legitimidad. · Ejercicio de politiquería y no de la sana política como elemento fundamental para el desarrollo democrático. Desaparecen los elementos indeseados al interior de las organizaciones cooperativas, el gremio los ha aislado o ellos mismos se retiran por la dificultad que hoy tienen para desarrollar sus funciones demagógicas y antisolidarias. Por los controles que la ley ha establecido el perfil profesional y de idoneidad ha mejorado. · Inversiones suntuosas e innecesarias congelando recursos de los asociados y del público. Hoy no se pueden hacer estas inversiones sin justificación ante los órganos de control y vigilancia. · Diversidad de negocios, desvirtuando su naturaleza. Aparece hoy la especialización , desaparecen los negocios multiactivos que no ejercían su función. · La ausencia de políticas claras de vigilancia y control por parte del estado. Hoy es difícil ser directivo en una entidad financiera cooperativa, se responde con el patrimonio personal. · La incertidumbre de tasa de interés en el mercado. Este es un fenómeno sistémico. · La ausencia de un fondo de garantías que respaldará retiros masivos. Hoy existe el Fogacoop. · El pánico generalizado y arraigado con los medios de comunicación. Hoy los medios han aprendido más de cooperativismo, no obstante, no hay claridad en la información que se suministra. · La prohibición de administrar recursos estatales en entidades cooperativas (Se reafirmó la insolidaridad del gobierno con el sector solidario, no obstante se han colocado importantes recursos en el Megabanco conformado por Coopdesarrollo, Bancoop, Cupocrédito y Coopsibaté. El Estado es protagonista de las crisis por hacer o dejar de hacer. El Megabanco se une por inercia y no con voluntad propia; la crisis sistémica abrumo. Se noto un direccionamiento de la Súper Bancaria para liquidarlo y/o dejarlo como lo que hoy es un Banco S.A. con un Holding con un 95% del patrimonio con recursos de las instituciones del sector solidario.
QUE NOS QUEDA EN EL SECTOR SOLIDARIO?
Indudablemente la crisis pasa pero no se queda. Aún después de la crisis el modelo asociativo es vigente y apunta a consolidarse y corregir los sucesos vividos. Veamos a continuación los datos establecidos por la información que suministro el Dansocial y los cálculos realizados por Confecoop a diciembre de 2.002.
Hoy debemos preocuparnos por fomentar empresas de trabajo asociado y empresas del sector real de la economía para evitar la intermediación fetichista del dinero y promover el trabajo sobre el capital y además desarrollar el factor G como recurso adicional en el proceso productivo como lo manifiesta el profesor Luis Razeto. “ El hombre debe buscar la felicidad y la productividad y el capital no deben ser su fin”. Esperamos que el Estado acierte en su visión de mejoramiento del promedio de vida de nuestro país y supere los males del país utilizando el sector solidarios como alternativa de solución a los males de Colombia establecidos en su plan de desarrollo “Hacia un Estado Comunitario”.
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