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Una pregunta que nadie hizo.
Por: César Franco
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Durante de más de cuatro años, en los cuales he tenido la oportunidad de estudiar economía, en la Universidad La Gran Colombia, he podido conocer muchas de las facetas por las cuales un economista puede decidirse en el momento de tomar una opción para su proyecto de vida. Y la verdad los campos son muchos, como sus ramificaciones.
En la actualidad la economía es tomada como una filosofía demostrada por la matemática y eso nos hace únicos, al compararnos con otras carreras. Y si es cierto que la carrera tiene una tendencia hacia la matemática debido al desenvolvimiento actual del ámbito internacional, no podemos sesgarnos únicamente a esta aplicabilidad. El economista por vocación, es aquella persona que contesta las preguntas que nadie hizo, y es el que busca las soluciones a los problemas que aun no se han planteado y por esto se puede analizar con preocupación, que muchas de las opciones de vida en nuestro ámbito económico, se están basado únicamente en los aspectos financieros y monetarios, sin dejar de ser estos, muy importantes para un país, como el nuestro que se encuentra en vías de desarrollo.
Pero una pregunta que nadie ha hecho, y por lo cual los únicos capacitados para responderla somos los economistas, ¿ Qué pasará con nuestra población, cuando el mundo de la tecnología y las finanzas se tomen por completo el país?. Es muy duro saber que en pleno siglo XXI, cuando los nuevos procesos de globalización se están tomando por completo, las relaciones económicas a escala mundial, en un país con tantos recursos hídricos, forestales, ambientales y sociales, existan casos donde las personas sufren por la falta de comida y de agua. Pero lo realmente preocupante no es que nos enfrentemos a una escasez de recursos que no deberíamos tener, sino que ya no existe la preocupación por aliviar el dolor de las demás personas. Hemos caído en un pensamiento tan Neoliberal - Capitalista Bestial. Para lo cual surgen de nuevo algunas preguntas a mi mono neuronal ser, ¿Por qué es tan difícil comprometerse con los demás?, ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo darnos cuenta que somos seres privilegiados?, ¿Por qué no somos capaces de ponernos en el lugar que nos corresponde?. El país esta atravesando por un momento difícil, donde se requiere de personas comprometidas, consigo mismas y con los demás. Y quienes si no los ”maravillosos” economistas para realizarlo. ¿Y por que no los economistas de la Universidad la Gran Colombia para realizar este tan arduo trabajo, salir a luchar con ideas, proyectos y no con armas y con bombas que a la hora de la verdad no sirven y no han servido para nada?. Debemos ser conscientes de que nuestra formación nos permite salir y ayudar a los demás, aun sin que ellos nos lo pidan. Tenemos la suficiente razón y el suficiente intelecto para hacerlo. ¿Y entonces qué nos lo impide?.
El miedo al fracaso, el miedo al trabajo fuerte, el miedo a condiciones adversas, estos no son mas que miedos que nosotros mismos nos creamos, y que después nos impiden que nos podamos desarrollar como personas y como profesionales. Por que nos da miedo responder preguntas, por que nos da miedo salir y opinar; ¿ será por que tememos ser tachados de subversivos, o será que nos da más bien pereza esforzar nuestro cerebro para pensar?. Mientras a nosotros nos da pereza, miedo o pena, hay muchas personas que nos están llamando a gritos y que |
esperan que tengamos la voluntad de poder ir a ayudarlos, por que no nos damos a la tarea de preguntar qué podemos hacer por lo demás, antes de preguntarnos los demás qué pueden hacer por mi.
Y es precisamente con estas líneas, mal escritas, que quiero preguntar, qué podemos nosotros como estudiantes de economía, qué podemos hacer por el resto del mundo y cómo podemos hacer para salvar o ayudar en algo a nuestro mancillado y roído país.
La respuesta no se puede encontrar en un libro de ninguna biblioteca; la respuesta, sólo la podemos encontrar en nuestras bien o mal formadas mentes.
Usted, señorita o señor estudiante de economía, le planteo hacer un minúsculo ejercicio: Pregúntese ¿Qué puedo hacer por la comunidad? Si ya tiene la respuesta espere.............. piense, analice, recapacite.
Ahora que ya tiene la respuesta y que lo sabe, no sé quede esperando que las oportunidades caigan del cielo; ponga en práctica esta solución, haga por los demás, lo que le gustaría que hicieran por usted, pero no lo haga esperando un benéfico, hágalo con la razón y con el cerebro.
Valórese, mire que usted puede, no le dé miedo dar respuesta a una pregunta que nadie hizo.
Eso fue todo, o mejor dicho nada.
César Franco |
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